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Tablet, portátil o netbook: ¿qué elegir?

¿Netbook, portátil o tablet? Esa es la cuestión. Si estás por invertir en un ordenador para llevar para todas partes, de seguro te estés debatiendo entre si lo mejor es un tablet, un portátil o un netbook. A continuación te brindo algunos consejos para que puedas orientarte a la hora de realizar la compra.

No hay una respuesta que se adecue a todos los compradores. El secreto está en el uso que se le va a dar al dispositivo en cuestión.

Si uno de los principales usos que vas a darle a tu ordenador es el utilizar Word o Excel, entonces es fundamental que tengas un teclado que te garantice comodidad. Algo similar sucede si pretendemos utilizar el ordenador para diseño: no podemos conformarnos con pantallas pequeñas. En esos casos, un portátil suele ser la mejor opción. También lo es cuando el uso que vamos a hacer de él es bastante exigente: los procesadores más potentes y las gráficas con mejor rendimiento siempre vamos a encontrarlas en portátiles antes que en netbooks o tablets.

El netbook puede ser tenido en cuenta como un paso intermedio entre el portátil y el tablet. Un tamaño contenido, pero con presencia de teclado físico puede ser una buena alternativa para quien quiere un ordenador cómodo para llevarlo de un lado a otro (sin cargar demasiado peso), con buena autonomía de su batería y con prestaciones muy similares a las de un portátil de tamaño convencional. Estudiantes, usuarios que utilizan su ordenador principalmente para navegar por internet y mandar mails son los que más cómodos se encuentran con los netbooks.

Finalmente el tablet ofrece un estilo de uso bastante diferente. Extremadamente portátil por su liviandad y su tamaño, el tablet es una herramienta ideal para el que busca unas prestaciones bien diferentes a las anteriormente mencionadas. Si bien el teclado en pantalla resulta algo incómodo a la hora de tipear, los tablets se presentan como herramientas interesantes si lo que queremos es poder leer desde la pantalla sin cansarnos la vista, ver fotos o videos en cualquier lugar, escuchar música desde el dispositivo o para usarlo como GPS.

Lo reiteramos: el secreto, a la hora de elegir, está en el uso que pensemos darle al dispositivo y, por supuesto, en el presupuesto del que dispongamos.