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Lectores de tarjetas para todos los gustos

Hoy en día existen muchos aparatos electrónicos que usan tarjetas de memoria: móviles, reproductores mp3, cámaras, etc.. También existen diferentes formatos de tarjetas de memoria: SD, MMC, Compact Flash, etc..

El problema se presenta cuando cada uno de estos aparatos que poseemos tiene una tarjeta de un formato diferente al que nuestro lector de tarjetas es capaz de leer. Y nos encontramos que si queremos mover los datos del aparato al ordenador, debemos enchufar dicho aparato nuestro portátil, con la pédida de tiempo e incomodidad que esto supone. Ya que si no no tenemos un lector de tarjetas apropiado y queremos pasar datos de todos los aparatos de los que disponemos al ordenador, nos encontramos con que tenemos que estar continuamente quitando y poniendo cables.

Una solución para este problema es comprar un lector de tarjetas adecuado a nuestras necesidades para solo tener que insertar la tarjeta en la unidad y poder transmitir los datos necesarios sin necesidad de cables ni más engorros de los necesarios.

En que consiste un lector de tarjetas
Un lector de tarjetas de memoria es un dispositivo que se utiliza para leer y pasar los datos de una memoria del tipo Flash (SD, MMC, SM, etc.) al ordenador. Lo complicado a la hora de elegir un lector de tarjetas es que formatos de tarjetas hay muchísimos en el mercado, y no todos los lectores de tarjetas leen todos los formatos.

Lectores de tarjetas flash los hay a patadas. Incluso en un todo a cien donde los venden por un puñado de euros. Existen también lectores de tarjetas específicos para leer las tarjetas SIM de los teléfonos móviles. Sin embargo, los lectores de tarjetas SIM son casi inexistentes, y únicamente modelos muy concretos y que no es fácil encontrar en las tiendas, están a nuestro alcance. El precio de este lector de tarjetas flash y SIM anda alrededor de los 15 euros, algo más caro que un lector de tarjetas flash genérico.

El Trust SIM & Memory Card Reader es una combinación que permite leer una gran cantidad de tarjetas flash y, además, las tarjetas SIM incluidas en todos los teléfonos móviles del mercado. En total son 39 formatos de tarjetas prácticamente todas las subversiones de SD, SDHC y MMC, además de las propietarias de Sony, MemoryStick, y por supuesto las SIM. Se echa en falta, sin embargo, la gama de tarjetas más usadas en el entorno de la fotografía profesional, las Compact Flash, además de las MiniSD MicroSD también ampliamente usadas en muchos teléfonos móviles.

Lo interesante que tiene el poder leer una tarjeta SIM con el ordenador es que se pueden hacer copias de seguridad de todos los datos contenidos en ella. Para ello se necesita un software especial, incluido en la Trust SIM & Memory Card Reader, que automáticamente permite almacenar tanto los contactos de la agenda como los mensajes SMS que tengamos guardados. Sin embargo, cada vez son más los terminales móviles que guardan toda esa información en la propia memoria del teléfono, con lo que es posible que de aquí a unos años la tarjeta SIM quede obsoleta como método de almacenamiento.

Los nuevos lectores de tarjeta inteligentes

La novedad viene ahora de la mano de los lectores de tarjeta inteligentes. Que son capaces de leer los chips de nuevos DNIs electrónicos y a través de las cuales se puede presentar la Declaración de la Renta por Internet o realizar múltiples trámites a distancia, como reservar cita con el médico de cabecera. Todo un avance para la mayoría de los ciudadanos a los que supone una inconveniencia, muchas veces incompatible con el horario de su trabajo, el acercarse a diferentes administraciones y aguardar colas, muchas veces larguísimas, para realizar tramites que ahora gracias a este nuevo sistema pueden ser tramitados en cuestión de segundos a través de internet.


Al final el mejor consejo a la hora de adquirir un lector de tarjetas es hacer un estudio de los diferentes tipos de tarjetas que uno tiene en sus dispositivos e intentar encontrar algún lector que abarque la mayor parte posible. Aunque a veces puede ser inevitable necesitar más de uno.