Análisis del tablet Orange Tahití

Hace poco les presentamos el tablet de Orange, el Tahití. Se trata del primer dispositivo de este tipo que la operadora de telefonía móvil lanza bajo su nombre (aunque claro está que para fabricarlo ha contado con la ayuda de una empresa como Huawei). Hoy te proponemos un análisis en profundidad de sus posibilidades y sus puntos flojos.

Enmarcado en una estilizada carcasa metálica se encuentra el Orange Tahití, un tablet con pantalla de pulgadas que llega para competir en el segmento de los tabltes de bajo costo. Aunque cuenta con un buen agarre (tiene dos triángulos de plástico en su reverso para facilitar su sujeción), hay que destacar que puede resultar un poco más pesado de lo esperado.

En cuanto a los conectores, cuenta con todos los que esperamos de un tablet convencional: jack de 3,5 mm para auriculares, puerto microUSB, miniHDMI, ranura microSD y también para una tarjeta SIM.

El procesador es lo suficientemente potente como para hacer correr juegos exigentes y su batería ofrece una autonomía para nada despreciable (hasta 3 horas corridas si estamos jugando con el tablet). Además cabe destacar que la pantalla cuenta con una resolución destacable.

La cámara de fotos, de 5 megapíxeles de resolución, no es un punto fuerte, pero tampoco un rasgo negativo. Cumple con el objetivo y no mucho más.

Entre los puntos flojos hay que mencionar que viene con Android Honeycomb (3.0) como sistema operativo y de momento se desconoce si habrá actualización a Ice Cream Sandwich (4.0).  El último detalle negativo es que la tapa que recubre las ranuras para tarjetas microSD y SIM puede resultar algo frágil.

En conclusión, se trata de una buena alternativa para compradores no muy exigentes que busquen un tablet de bajo costo.